domingo, 4 de febrero de 2024

O FEIJÃO E O SONHO - Orígenes Lessa

Vídeo completo em YouTube aqui.

"O Feijão e o Sonho" de Orígenes Lessa é uma obra que brilha ao retratar com sensibilidade a vida de Campos Lara, também conhecido como Juca, um professor que busca suas oportunidades como poeta. A narrativa é rápida e direta. Juca é um homem sensível que não se encaixa nos parâmetros sociais nos quais ele vive o dia a dia. Ele sonha com ser um grande escritor, mas a pressão por sustentar seus filhos e sua esposa não permite que ele se desenvolva bem, afetando não só sua vida profissional, mas também o casamento.

Orígenes Lessa (Autor) tece uma história cativante, repleta de contrastes sociais e culturais, que discutem, inclusive, os dias de hoje. Através da jornada de Campos Lara (Juca), o autor ilustra não apenas a luta individual por uma vida melhor, mas também as complexidades de um país em constante mudança. No entanto, a obra também exalta com compaixão a vida de Maria Rosa, a esposa de Campos Lara, a parte sensata do livro, ou pelo menos a que representa a realidade na obra, pois ela e seus filhos são quem sempre sofre com a ausência de dinheiro do lar.

A linguagem é acessível, permitindo uma conexão imediata com a história. No entanto, em alguns momentos, a trama poderia se beneficiar de uma maior complexidade na construção dos dilemas enfrentados pelo protagonista, proporcionando uma imersão ainda mais profunda na psique do personagem principal.

Em suma, "O Feijão e o Sonho" é uma leitura envolvente e reflexiva.

domingo, 23 de abril de 2023

NOCHE DE DICIEMBRE - Rafael Pombo.


 Vídeo em YouTube aquí.

Noche como ésta, y contemplada a solas

No la puede sufrir mi corazón:

Da un dolor de hermosura irresistible

Un miedo profundísimo de Dios.

 

Ven a partir conmigo lo que siento,

Esto que abrumador desborda en mí;

Ven a hacerme finito lo infinito

Y a encarnar el angélico festín.

 

¡Mira ese cielo!... Es demasiado cielo

Para el ojo de insecto de un mortal

Refléjame en tus ojos un fragmento

Que yo alcance a medir y a sondear.

 

Un cielo que responda a mi delirio

Sin hacerme sentir mi pequeñez;

Un cielo mío, que me esté mirando

Y que tan sólo a mí mirando esté.

 

Esas estrellas . . . ¡ ay, brillan tan lejos!

Con tus pupilas tráemelas aquí

Donde yo pueda en mi avidez tocarlas

Y apurar su seráfico elíxir.

 

Hay un silencio en esta inmensa noche

Que no es silencio: es místico disfraz

De un concierto inmortal. Por escucharlo

Mudo como la muerte el orbe está.

 

Déjame oírlo, enamorada mía

Al través de tu ardiente corazón:

Sólo el amor transporta a nuestro mundo

Las notas de la música de Dios.

 

El es la clave de la ciencia eterna,

La invisible cadena creatriz

Que une al hombre con Dios y con sus obras,

Y Adán a Cristo, y el principio al fin.

 

De aquel hervor de luz está manando

El rocío del alma. Ebrio de amor

Y de delicia tiembla el firmamento,

Inunda el Creador la creación.

 

¡Sí, el Creador! cuya grandeza misma

Es la que nos impide verlo aquí,

Pero que, como atmósfera de gracia,

Se hace entretanto por doquier sentir. . .

 

Déjame unir mis labios a tus labios,

Une a tu corazón mi corazón,

Doblemos nuestro ser para que alcance

A recoger la bendición de Dios.

 

Todo, la gota como el orte, cabe

En su grandeza y su bondad. Tal vez

Pensó en nosotros cuando abrió esta noche,

Como a las turbas su palacio un rey.

 

¡Danza gloriosa de almas y de estrellas!

¡Banquete de inmortales! Y pues ya,

Por su largueza en él nos encontramos,

De amor y vida en el cenit fugaz.

 

Ven a partir conmigo lo que siento,

Esto que abrumador desborda en mí;

Ven a hacerme finito lo infinito

Y a encarnar el angélico festín.

 

¿Qué perdió Adán perdiendo el paraíso

Si ese azul firmamento le quedó

Y una mujer, compendio de Natura,

Donde saborear la obra de Dios?

 

¡Tú y Dios me disputáis en este instante!

Fúndanse nuestras almas, y en audaz

Rapto de adoración volemos juntas

De nuestro amor al santo manantial.

 

Te abrazaré como la tierra al cielo

En consorcio sagrado; oirás de mí

Lo que oidos mortales nunca oyeron,

Lo que habla el serafin al serafín.

 

Y entonces esta angustia de hermosura,

Este miedo de Dios que al hombre da

El sentirlo tan cerca, tendrá un nombre

Eterno entre los dos: ¡felicidad!

 

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La luna apareció: sol de las almas

Si astro de los sentidos es el sol.

Nunca desde una cúpula más bella

Ni templo más magnífico alumbró.

 

¡Rito imponente! Ahuyéntase el pecado

Y hasta su sombra. El rayo de esta luz

Te transfigura en ángel. Nuestra dicha

Toca al fin su solemne plenitud.

 

A consagrar nuestras eternas nupcias

Esta noche llegó... ¡Siento soplar

Brisa de gloria, estamos en el puerto!

Esa luna feliz viene de allá.

 

Cándida vela que redonda se alza

Sobre el piélago azul de la ilusión,

¡Mírala, está llamándonos! !Volemos

A embarcarnos en ella para Dios!

 

Bogotá, diciembre de 1874.

PAZ EN LA GUERRA - Miguel de Unamuno


Vídeo completo aquí.

“Paz en la guerra” es la primera novela de Miguel de Unamuno. Tenemos aquí sin duda alguna, una novela histórica, inclusive, tiene características mucho más históricas que literarias, o por lo menos, los elementos literarios del espacio y los personajes son bien básicos. 

La novela cuenta la guerra de los carlistas por la defensa de un estado monárquico español. Es una novela que se limita a narrar los hechos ideológicos y circunstanciales de la guerra entre los liberales y los Carlistas. Acompañamos entonces en el texto la vida de Ignacio, desde su infancia hasta su alistamiento en la filas Carlitas para defender los ideales de su pueblo. Toda la novela se pasa entre el pensamiento de Ignacio, de sus padres conservadores y la visión de mundo en un momento de Guerra, inclusive, la alusión al título es de allí, "se debe buscar la paz así sea en la guerra". En uno de los combates en Somorrostro, Ignacio muere y su familia queda en una tristeza grande, después muere su madre y su padre se queda reflexionando sobre la vida y los momentos de guerra, sin embargo, la pasión por un ideario político no deja de hacer parte de sus reflexiones, convencido de que su pasión político social es la adecuada. Dios, Patria y Rey era la voz de comando que reafirmaba la convicción carlista y su perspectiva política.

Como reflexión crítica lo primero que se debe mencionar es la importancia de la novela para la historicidad de los carlistas, no como elemento documentario y si como sentimiento español y su paso histórico. Lo segundo es la hasta donde nos llevan nuestras ideas, tenemos entre eso muchísimos ejemplos de revolucionarios que dieron sus vidas por la defensa de una idea sin importar su corriente política y el envolvimiento familiar. Finalmente se debe rescatar de esta novela, sin que sea la mejor novela del mundo y mucho menos lo mejor de Unamuno, que el desenvolvimiento de la narrativa es atractiva -por momentos- y nos lleva hasta el final queriendo saber el final de nuestro personaje Ignacio.

No podría decir que fue una buena lectura siempre, por momentos las descripciones son muy lentas y de poco interés para el total de la novela, sin embargo, en su integridad consigue salir bien. La novela aborda los elementos históricos del Carlismo, como se comportaron y se comprometieron con el movimiento. Una novela histórica que representa detalladamente con la psique de los personajes la emoción y la obsesión en la defensa de nuestras ideas. 

sábado, 18 de marzo de 2023

SEARA VERMELHO / CULTIVO ROJO – Jorge Amado (Português/Español)

Vídeo completo aquí

La historia de Seara Vermelho (1946) es sin duda una de las piezas más interesantes para analizar la historia de la sociedad brasileña de inicios del siglo XX, los latitudinarios y el tenentismo. Obviamente, la narrativa al mejor estilo de Jorge Amado, carga las características del romance de 30 del modernismo brasileño y está cruzada por la angustia y el dolor desgarrador del pueblo que busca sobrevivir.  

La familia de Jerônimo y Jucundina sale a buscar la dignidad en el sudeste brasileño. En el trayecto muchos de sus miembros comienzan a sucumbir, sin embargo, continúan el camino con la esperanza de encontrar un mejor futuro. En la novela vemos discusiones sociales, económicas, religiosas y el abandono del estado en algunas regiones del Brasil continental, inclusive el autor realiza un paralelo entre la fuerza pública con los insurgentes, donde los dos se encuentran en la misma posición.

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A história de Seara Vermelho (Cultivo rojo) 1946 é sem duvida uma das mais interessantes peças para analisar a historia da sociedade brasileira de inicios do século XX, os latifundiários e o tenentismo. Obviamente, a narrativa com o melhor estilo de Jorge Amado, carga as características do romance de 30 do modernismo brasileiro e está cruzada pela angustia e a dor desgarradora do povo que busca sobreviver.

A família de Jerônimo e Jucundina sai buscar a dignidade no sudeste brasileiro. No trajeto muitos de seus membros começam a sucumbir, porem, continuam o caminho com a esperança de encontrar um melhor futuro. No Romance vemos discussões sociais, econômicas, religiosas e o abando do estado em algumas regiões do Brasil continental inclusive o autor realiza um paralelo de entre a força pública com os insurgentes, onde os dois se encontram na mesma posição.

miércoles, 20 de julio de 2022

Pneumotórax / Neumotórax - Manuel Bandeira (Español/Português).


Tem acontecido com vocês que a vida traça um percurso inquebrantável, como se o destino existisse e tivesse poder, pois esse poema reflete essa situação, as vezes por mais forca de vontade e de decisão que se tenha, a vida parece que tem seu próprio rumo e não o podemos mudar, ou melhor, como o diz o mesmo Manuel Bandeira “a única coisa a fazer é tocar um tango argentino”. Relaxe e viva o que tem na sua frente, sem conformismos nem pressões sociais, sinta o caminho que em algum momento só poderemos curtir o último instante, ou talvez, nem isso.



Les ha pasado que la vida les traza un trayecto inquebrantable, como si el destino existiera y tuviera poder, pues este poema refleja esa situación, a veces por más fuerza de voluntad y de decisión que se tenga, la vida parece que tiene su propio rumbo y no lo podemos cambiar, o mejor, como lo dice el mismo Manuel Bandeira: "La única cosa que queda es tocar un tango argentino". Relájese y viva lo que tiene al frente, sin conformismos ni presiones sociales, sienta el camino que en algún momento sólo podremos disfrutar el último instante, o tal vez, ni siquiera eso.


lunes, 13 de septiembre de 2021

Las tres iglesias com más oro em Brasil / A três igrejas com mais ouro no Brasil (Español / Português).


 Vídeo en YouTube aquí.

Iglesia y convento de San Francisco / Igreja e convento de São Francisco (Salvador - BA).

Iglesia del Pilar / Igreja Matriz do Pilar (Ouro Preto - MG).

Iglesia de San Antonio / Igreja de Santo Antônio (Tiradentes - MG).

Comenzamos este viaje con las 3 iglesias más ricas de Brasil, el país más católico de América. Cabe resaltar que los datos aquí compilados obedecen a los discursos de los guías y de los locales. Lo que podemos afirmar con clareza, es la explotación de la mano de obra esclava en la construcción de las ciudades, así como ocurrió con muchos otros países donde llegaban los barcos negreros. Un pequeño panorama de la ostentación y la demonstración del poder de la iglesia y la catequización en América Latina.

Começamos esta viagem com as três igrejas mais ricas do Brasil, o país mais católico da América. Deve-se ressaltar que os dados aqui mencionados são dos discursos dos guias e das pessoas dos lugares. O que podemos afirmar, com certeza, é a exploração da mão de obra escrava na construção das cidades, assim como aconteceu com muito outros países aonde chegaram barcos com negros. Um pequeno panorama da ostentação e a demonstração da igreja e a catequização na América Latina.


viernes, 10 de septiembre de 2021

EL BAMBUCO - Rafael Pombo

 

Vídeo en YouTube aquí.


El Bambuco - Rafael Pombo

Aire y baile popular de la Nueva Granada

(Colombia)

I

Para conjurar el tedio

De este vivir tan maluco

Dios me depare un bambuco,

Y al punto, santo remedio.

Buena orquesta de bandola

Y una banda de morenas,

De aquellas que son tan buenas

Que casi basta una sola.

 

¡Y aquí de los granadinos!

¡Venga el cometa dragón!

Veremos el encontrón

Sin dársenos tres cominos.

¡Lejos Verdi, Auber, Mozart!

Son vuestros aires muy bellos,

Más no doy por todos ellos

EI aire de mi lugar.

 

"Mal gusto" diréis, tiranos,

Más yo en mi gusto porfío,

Que bueno o malo, es el mío

Y el de todos mis paisanos.

Ningún autor lo escribió,

Más cuando alguien lo está oyendo,

El corazón va diciendo,

«Eso lo compuse yo».

Y bien se ve que no miente,

Pues hijo de padre tal,

Es como triste y jovial,

Quejumbroso, inconsecuente.

 

Nadie lo hizo, porque nos

Disfrutamos del derecho

De recibirlo ya hecho

Todo de manos de Dios.

 

Vino y pan, tienda y colchón

El árbol sabe ofrecernos,

¿Por qué no ha de componernos

¿El viento nuestra canción?

 

Justo es que nadie se alabe

De inventor de aquel cantar

Que es de todos, a la par

Que el cielo, el viento y el ave.

 

Del Carchi hasta Panamá

Nuestros niños lo adivinan.

Nuestros pájaros lo trinan

Y en nuestras brisas está.

 

Es el lamento que lanza

El genio de estas regiones

Por tantas generaciones

Que vió morir sin venganza.

 

Una melodía incierta

Intima, desgarradora,

Compañera del que llora

Y que al dolor nos despierta.

 

O una risa de placer,

Instadora, turbulenta,

Que arrebata, que impacienta

Con eléctrico poder.

 

Un retozo tan simpático,

Que en contagiosa locura

No consiente ceja dura

Ni melindre aristocrático.

 

Nuestros rústicos con él

Cantan al recién nacido,

Y él les sirve de gemido

De una tumba en el dintel.

 

Parabién o funeral

Del que nace o del que muere:

Ya solemne miserere,

Ya cántico bacanal.

 

Doma con él los rigores

De su Filis un patán,

Mejor que el mismo don Juan

Con su almanaque de amores;

 

Y cuando a su desdeñosa

Feroz castiga el salvaje

Propinándole el brebaje

De la tonga ponzoñosa,

 

Ella, en fatal zamacuco

De erótico frenesí,

Corre y danza aquí y allí

Tarareando el bambuco.

 

Hay en él más poesía,

Riqueza, verdad, ternura,

Que en mucha docta obertura

y mística sinfonía;

 

Y así respóndele fiel

El corazón donde llega:

Con él el alegre juega

Y el triste llora con él

 

Mágico el más obediente,

Camaleón musical,

Siempre el mismo original,

Pero siempre diferente.

 

Eterna variación

En que hallamos por instinto

Acento fiel y distinto

Para cada sensación;

 

Porque ha fundido aquel aire

La indiana melancolía

Con la africana ardentía

Y el guapo andaluz donaire.

 

Su ritmo vago y traidor

Desespera a los maestros;

Pero acá nacemos diestros

Y con patentes de autor.

 

Tesoro de pobres es,

Y ¡ay! que nadie se lo quita,

Mientras su voz lo repita

Y lo ejecuten sus pies.

 

Y si ordenase un tirano

La abolición del bambuco,

Pronto vieran cuán caduco

Es todo poder humano.

 

II

 

En un salón de palmares

Que vagando descubrí,

Su hechicera danza vi

Al compás de sus cantares.

 

Era una noche de aquellas

Noches de la patria mía,

Que bien pudieran ser día

Donde no hay noches como ellas.

 

El terciopelo mejor,

Al del cielo no igualaba,

Ni estrella alguna faltaba

A esa gran cita de amor.

 

Oíanse los bramidos

Del Cauca y sus reventones,

Como enjambres de leones

Celosos o mal dormidos:

 

Y el aura circunvolante

Embalsamaba el lugar,

De albahaca y de azahar,

Y de jazmín embriagante.

 

Ñapangas, que por modelo

Las quisiera un escultor,

Giraban al resplandor

De las lámparas del cielo.

 

De indianas y de españolas

Las perfecciones lucían,

Lindas ¡ay! que parecían

Enamorarse ellas solas.

 

Bajo una gran cabellera

Un blanco busto imperial

Y una forma amplia y cabal

Cuanto elástica y ligera:

 

Rica tez, mórbido pecho,

Nada de afeite o falsía

Que el arte no enmendaría

Lo que hizo Dios tan bien hecho.

 

Contra el talle de jazmín

Un brazo en jarra elegante,

Caído el otro adelante

Sofaldaba el faldellín;

 

Y era de verse el candor

De esos rostros de ángel, cuando

Iba en los pies retozando

Un demonio tentador.

 

¡Y qué pies! ni el mameluco

Sultán mejores los vió:

El diablo los inventó

Para bailar el bambuco.

 

Se alternaban pulcramente

Hincando rápida huella.

Y ondulaba toda ella

La fascinante serpiente.

 

Al compás del tamboril

Con la bandola armoniosa

Y a la venia respetuosa

Del desafiador gentil.

 

Una por una salía

Hacia su galán derecha,

Y él, la boca almíbar hecha,

Aguardarla parecía.

 

Más, con sandunga imanada,

Ella, escapando del pillo,

Como el boa al pajarillo

lo atraía en retirada.

 

¡La eterna historia de amor!

¡Ley que natura instituye!

La mujer siguiendo al que huye

Y huyendo al perseguidor.

 

Ya evitaban su mitad,

Ya lo buscaban festivas.

Provocadoras y esquivas

Como la felicidad.

 

La una pareja cantando,

La otra vivas respondiendo.

Las coplas que iban diciendo

Iba el amor enseñando.

 

Poesía humilde era aquella,

Pero, en su espontaneidad

Bella como la verdad

Y a veces triste como ella.

 

Dos veces eran bastantes

Para hacerla bien sentida:

Amor, cielo de la vida;

Celos, infierno de amantes.

 

Y cual la danza en sus giros,

La música en sus manejos

Iba burlando en sus dejos

O acompañando en suspiros.

 

Yo, sentado sobre un tronco,

Contemplaba aquella escena

En esa noche serena

Y al mugir del Cauca bronco.

 

Esas cándidas figuras

Que ondulaban y reían

Y hasta mí en sombra veían

Como a acariciarme a oscuras;

 

Y aspiraba esos olores

Mezclados a esos sonidos;

Y ese aire que los vestidos

Les salpicaba de flores;

 

Y todo en mi derredor,

Desde el silencioso cielo

Hasta la grama del suelo

Y el bambuco seductor,

 

Formaba tal armonía,

Que todo a un golpe creado,

Y uno para otro inventado

Por el Señor parecía.

 

Allí el poder peregrino

Del bambuco percibí;

Jamás, desde que nací,

Me sentí más granadino;

 

Y si un pensamiento malo

Me hirió la imaginación,

Porque era gran tentación

Tanta inocencia y regalo,

 

Mi alma de poeta quiso

Holgarse en ver solamente,

Y no ir a hacer de serpiente

De aquel nuevo paraíso.

 

Más bien exclamé gozoso:

" Gracias a Dios ya encontré

Un pueblo feliz, ya sé

Dónde y cómo uno es dichoso.

 

A otros, con ciencia y riqueza,

Tedio cruel royendo está;

A éstos, de balde les da

Fiesta real Naturaleza".

 

III

 

Cambió la situación:

Pronto sonó, enhoramala,

La maldita generala

De alarma y revolución.

 

Todos mis conciudadanos

Gozaron de su derecho

De ir a atajar con el pecho

Las balas de sus hermanos.

 

Vi a mis pobres campesinos

Cambiados en dragonazos

Aprendiendo a machetazos

Los fueros neogranadinos;

Y a su lado en la pelea

Las heroicas voluntarias,

Esas dulces pasionarias

De la danzante asamblea.

 

Entonces, entre el chischás

De la lanza y el trabuco,

Del infalible bambuco,

Vi el poder una vez más.

 

Bien puede estar sin ración

El granadino soldado,

Y descalzo trasnochado:

Eso entra en la diversión.

 

Después de veinte chubascos

Por páramos inclementes,

Cruzando a nado torrentes

Y rodando por peñascos;

 

Tras de una jornada impía

Que desjarretara a un perro,

Hecha en caminos de hierro

De los que Adán conocía;

 

Desde el gentil bogotano

Que aun al morir suelta un chiste,

Hasta el indio humilde y triste

Que no abrió el cantón cristiano.

 

Llegado el momento crítico

De embestir al contendor

Entran con todo el fervor

De un "adversario político",

 

Y en ese truco y retruco

Triunfa el primero que manda

A su respectiva banda:

"¡Muchachos, rompa el bambuco!".

 

Tal se encarnice irrisoria

Nuestra fraticida holganza:

Matarnos a són de danza,

Sin causa alguna y sin gloria.

 

Pero en otra ,en mejor guerra,

La única de lauros digna

Y en que el señor no se indigna

Viendo ira y sangre en la tierra,

 

Tambien el bambuco fue

Música de la victoria,

Y aunque lo olvide la historia

Yo se lo recordaré:

 

El a Córdoba marcó

Su paso de vencedores.

Y de los libertadores

La hazaña solemnizó.

 

¡Campo inmortal, sol bendito!

Cuanto haya soñado allí,

Cual la voz del Sinaí

Resonará en lo infinito.

 

Y nuestro aire nacional

Iris fue allí de vencidos,

Parabién de redimidos,

De déspotas, funeral.

 

Le debemos en conciencia

Gratitud, y mientras él

Exista, guardará fiel

Nuestra patria independencia.

 

Yo, para ser benemérito

Desde el solio hasta el conuco,

No ambicionara otro mérito

Que haber compuesto el bambuco.