Mostrando entradas con la etiqueta Epifanio Mejía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Epifanio Mejía. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de junio de 2020

EPIFANIO MEJÍA (Español / Português)


Vídeo en YouTube aquí.

Epifanio Mejía nació en 1838 en Yarumal, es probablemente uno de los poetas más conocidos, consciente o inconscientemente, del departamento de Antioquia pues escribió el himno de este pueblo. Epifanio Mejía estuvo 34 años recluido en un instituto mental (manicomio) después de su familia encontrar desequilibrio mental. Sus obras poéticas muestran la delicadeza de la naturaleza, la fortaleza del pueblo antioqueño y el marcado símbolo de pertenencia patrio. Aunque se publicaron algunos de sus poemas antes de su muerte, sólo se editó un copilado de sus obras en 1939. La muerte de Epifanio se da en 1913 en Medellín, en la soledad de un manicomio donde pasó sus últimos años de vida esperando la visita de sus familiares o amigos. El loco de la poesía antioqueña, que pasó horas de lectura y escritura dejó fantásticos poemas versados y sus palabras en el aire cada vez que suena el himno de Antioquia.


Hablar de Epifanio Mejía (1838 - 1913) en toda su integridad biográfica es difícil, porque sus últimos años los pasó en un manicomio con poca o ninguna visita que pueda sustentar estos últimos momentos de su escritura o pensamiento, con todo esto, sus aspectos biográficos se recolectan en sus años familiares y sus escritos con matices biográficos, sin embargo, Epifanio Mejía se posiciona como uno de los autores más importantes del país y la toma de uno de sus poemas para la letra del Himno de Antioquia subleva e enaltece su obra a una de las principales representaciones de la literatura colombiana.


***

Epifanio Mejía nasceu em Yarumal (Colômbia) foi provavelmente um dos poetas mais conhecidos, consciente ou inconscientemente, do Estado da Antioquia, pois escreveu o hino desse povo. Epifanio Mejía ficou recluso em um manicômio  por 34 anos depois de que sua família percebeu seu desequilíbrio mental. Suas poesias mostram a delicadeza da natureza, a fortaleza do povo antioqueño e o símbolo de pertencimento pátrio. Embora se publicasse alguns dos seus poemas antes de sua morte, só se realizou um compilado completo em 1939. A morte de Epifanio Mejía se da na solidão de um manicômio esperando a visita de seus familiares e amigos. O louco da poesia antioqueña deixou vários poemas versados e cada vez que soa o hino de Antioquia estão no ar suas palavras.  

Falar de Epifanio Mejía (1838 - 1913) em toda sua integridade biográfica é difícil, porque seus últimos anos os passou num manicômio com pouca ou nenhuma visita que possa sustentar estes últimos momentos de sua escritura ou pensamento, com tudo isto, seus aspetos biográficos se recolhem nos seus anos familiares e seus escritos com elementos biográficos, porém, Epifanio Mejía se posiciona como um dos autores mais importantes do país e a toma de um de seus poemas para a letra do Hino de Antioquia sublevam e enaltece sua obra como uma das principais representações da literatura colombiana.

jueves, 14 de mayo de 2020

LA HISTORIA DE UNA TÓRTOLA - Epifanio Mejía

Vídeo en YouTube aquí.

LA HISTORIA DE UNA TÓRTOLA

Joven aún, entre las verdes ramas,
De secas pajas fabricó su nido;
La vio la noche calentar sus huevos,
La vio la aurora acariciar sus hijos.

Batió sus alas y cruzó el espacio,
Buscó alimento en los lejanos riscos,
Trajo de frutas la garganta llena
Y con arrullos despertó á sus hijos.

El cazador la contempló dichosa...
¡Y, sin embargo, disparó su tiro!
Ella, la pobre, en su agonía de muerte
Abrió las alas y cubrió á sus hijos.

Toda la noche la pasó gimiendo
Su compañero en el  laurel vecino;
Cuando la aurora apareció en el cielo
Bañó de perlas el hogar ya frío.

MEJÍA, Epifanio. Poesías de Epifanio Mejía. Tipografía Central: Medellín (Colombia), 1902.

LA MARIPOSA - Epifanio Mejía

Vídeo en YouTube aquí.

LA MARIPOSA

Si acaso vuelas, mariposa humilde,
Al dorado aposento de mi amada;
Si la hallas dulcemente dormitada
No la despiertes, insensata, nó.

Tampoco vayas á beber ansiosa
De sus vírgenes labios el rocío,
Que todo ese ámbar, mariposa, es mío
Y soy celoso hasta del aire yo.

De sus mejillas en las frescas rosas
O en la azucena de su pura frente,
Nunca poses tu vuelo de repente
Porque despiertas mi preciosa hurí.

Y son sus ojos como dos hogueras,
Con el brillo no más de sus miradas
Se quemarán tus alas perfumadas
Cual se quemó mi corazón allí.

MEJÍA, Epifanio. Poesías de Epifanio Mejía. Tipografía Central: Medellín (Colombia), 1902.

martes, 12 de mayo de 2020

LA CEIBA DE JUNÍN - Epifanio Mejía

Vídeo en YouTube aquí.

LA CEIBA DE JUNÍN

Cerca de un puente y á orillas
De cristalina quebrada,
Abriendo al viento los brazos
Su airosa copa levanta.

La luna que en “Pandeazúcar
Asoma redonda y clara,
Llena su verde ramaje
De resplandores de plata.

Los vientos de linda noche
Sollozan entre sus ramas,
Como los niños mimados
Que entran gimiendo a sus casas.

Suelta la noche en sus hojas
Su llanto de gotas blancas…
Que la noche también llora
En este valle de lágrimas.

Oh! Ceiba: yo sé la historia
De tu existencia temprana;
Yo vi cuando te trajeron
De los playones del Cauca;
Te conocí cuando niña,
Creciendo á orillas del agua.

No es ésta la misma noche
Que daba sombra á tu infancia;
Ni éstos los vientos alegres
De tus alegres montañas;
Ni aquella luna que alumbra
Es ¡ay! tu luna caucana!

Tal vez tú, como el proscrito
Que gime en tierras extrañas,
Recuerdas las dulces brisas
Re tus colinas lejanas;
Por eso a veces sin jugo
Se van dorando tus ramas,
Y amarillas van cayendo
Tus hojas sobre la playa…

Así los tristes ojos
Del proscrito se derraman
Gotas de llanto que caen
En clima extraño regadas.

Bien haces en despojarte
De tus adornos y galas,
Si como el pobre proscrito
Te acuerdas ¡ay! de la patria!

Pero no, Ceiba: prosigue
Tu copa abriendo galana
Y desplegando en el aire
Tus banderas de esmeralda.
Es cierto que te arrancaron
De las riberas del Cauca;
Pero del Cauca que riega
Las antioqueñas sabanas;
Es cierto que allá dejaste
Cielo, vegas, aves, auras;
Pero aquí todo lo tienes…
A Medellín ¿qué le falta?
Aquí hay céfiros que arrullan,
Aquí hay turpiales que cantan,
Cielo azul, y vegas verdes
Entapizadas de grama;
Y aquella tierra y la tierra
En que hoy airosa levantas,
Es toda tierra de Antioquia
Y Antioquia toda es tu patria.

Por la venas de tu tronco
Discurra constante savia
Que brote en rubios renuevos
Al desvestirse tus ramas.

A todo el que pase, andando
Sobre la arena tostada,
Tu manto de estrellas verdes
Le dé abrigo y sombra grata.

La aurora á ti sus sonrisas,
El Sol sus rubias miradas
Y el arrebol de la tarde
Su lampo de oro y de grana.

Pero Ceiba… ¡no te engrías!
Que el Tiempo que te levanta,
De verte tan orgullosa
Se puede cansar mañana!

Y ¡ay! de tu tronco redondo!
Y ¡ay! de tu copa elevada
Si el tiempo llega á enojarse
Y de elevarte se cansa!

Se irán secando tus hojas
Y cayendo desgajadas,
Como en el pecho del hombre
Las últimas esperanzas.

Como doblega la muerte
Los brazos de enferma anciana,
Así la mano del tiempo
Irá encorvando tus ramas.

A tierra vendrá tu tronco
Falto de apoyo y de savia,
Como el exánime cuerpo
Que cae al faltarle el alma.

Entonces los raudos vientos
Que de Santa Helena bajan
Barrerán el leve polvo
De tu existencia acabada.

Tu ataúd será el vacío;
La luz, tu blanca mortaja,
Y el campo de tu sepulcro
Las antioqueñas montañas.



MEJÍA, Epifanio. Poesías de Epifanio Mejía. Tipografía Central: Medellín (Colombia), 1902.

lunes, 11 de mayo de 2020

A ANITA - Epifanio Mejía


Vídeo en YouTube aquí.

A ANITA

Es la mañana luz de ventura, El mediodía, fuego de amor; La tarde, ocaso de la ternura, La noche, luto del corazón. Fue tu sonrisa la aurora mía; Fue tu mirada mi ardiente sol; ¡No tenga tarde nuestra alegría! ¡No tenga noche nuestra pasión! Pasa la aurora con su frescura, El medio día con su esplendor, Llega la tarde con su tristura, La noche llega con su crespón. ¡No pases nunca, sonrisa mía! ¡No pases nunca, fuego de amor! Tarde, no llegues con tu agonía! Noche, no enlutes tánta ilusión! MEJÍA, Epifanio. Poesías de Epifanio Mejía. Tipografía Central: Medellín (Colombia), 1902.

miércoles, 6 de mayo de 2020

LAS HOJAS DE MI SELVA - Epifanio Mejía

Vídeo en YouTube aquí.

LAS HOJAS DE MI SELVA


Las hojas de mi selva
Son amarillas
Y verdes y rosadas
¡Qué hojas tan lindas
!
Querida esposa

¿Quieres que te haga un lecho
De aquellas hojas?

De bejucos y musgos
Y batatillas
Formaremos la cuna
De nuestra Emilia:
Cunita humilde
Remecida á dos manos
Al aire libre.



De palmera en palmera
Las mirlas cantan,
Los arroyos murmuran
Entre las gramas
dulce hija mía!
Duerme siempre al concierto
De aguas y mirlas.



Gallinetas rëales
De canto dulce
Guardan en la hojarasca
Huevos azules…
Perlas del bosque
Que lleva á los altares
La gente pobre.



Los altivos monarcas
En sus palacios
Con diamantes adornan
Los mismos cuadros.
Hija, !sé libre!
Busca siempre la choza
Del hombre humilde.


En mi selva penetran
Del sol los rayos,
Mariposas azules
Pasan volando;
Sobre sus alas
Brilla el blanco rocío
De la mañana.


Siete-cueros, uvitos
Y amarrabollos
De botones y flores
Visten sus copos,
De ramo en ramo
Los cupidos del aire
Vuelan libando.


Por angostos caminos
De tierra y hojas
Pasan negras hormigas
Unas tras otras,
Para sus casas
Llevan verdes hojitas
En sus espaldas.



Sobre campos de flores
Revolotean
Susurrando apacibles
Rubias abejas,
Miel exquisita
En el hueco de un árbol
Todas fabrican.


Entre dragos y dragos,
Chilcos y chilcos
Las arañas pasando
Tienden sus hilos,
Fábricas nuevas…
!Maquinistas de Europa,
Venid a verlas!


Entre cedros y robles
De verdes copas
El yarumo levanta
Las blancas hojas;
Patriarca anciano
Que en trono de esmeraldas
Vive sentado.


Adorno de los campos,
Flores humildes
Que nacéis en mi selva,
Solas y libres;
La noche os riega,
El sol os ilumina,
Nutre y calienta.


Oasis escondidos
Bajo las palmas
Olorosos jardines
De mis Montañas:
Para mi esposa,
Para mi dulce Emilia,
Tejed coronas.



En las frentes altivas
De las Cleopatras,
Resaltan sobre el oro
Las esmeraldas.
Hija sé buena!
Busca siempre las flores
Que hay en mi selva.




MEJÍA, Epifanio. Poesías de Epifanio Mejía. Tipografía Central: Medellín (Colombia), 1902.

domingo, 3 de mayo de 2020

UN RECLAMO - Epifanio Mejía

Vídeo en YouTube aquí.


UN RECLAMO

(Al señor José María Vergara Y V.)

“La historia de una tarde”
Marchita hoja
Que escapose de mi alma
Como una sombra,
En “El Parnaso,”
Coronada de perlas
La vi vagando…
Escúcheme poeta,
“La Casa Blanca”
El ciprés de los campos
Sus hojas ama…
Mi hoja perdida
La idolatro en el alma
Dáme mi hija.

MEJÍA, Epifanio. Poesías de Epifanio Mejía. Tipografía Central: Medellín (Colombia), 1902.

sábado, 2 de mayo de 2020

LA HISTORIA DE UNA TARDE - Epifanio Mejía



Vídeo en YouTube aquí.

LA HISTORIA DE UNA TARDE

Como viven ocultas y olvidadas
Las violetas que siembra el jardinero.
Así voy á sembrar en estas hojas
Las tristísimas flores de un recuerdo.

Como nace la yedra solitaria
Entre el ramaje de un arbusto tierno,
Así voy á dejarte, amiga mía,
La flor de mi amistad en tu álbum bello.

La dulce primavera ofrece flores,
Las flores dan su perfumado aliento;
y yo que soy como el ciprés del campo
Sólo unas ramas de dolor te ofrezco.

Tú sabes que mi lira está enlutada,
Que muda y triste la arrojé al silencio...
Que si hoy la pulso para darte un canto,
Tristes serán sus destemplados ecos

Es que mi patria se lamenta y gime,
Como una niña en su prisión de hierro
Y sin llorar por mi querida Antioquia
Ay! yo no puedo levantar mi acento.

Oye Dolores... De una negra historia
Yo voy temblando á descorrer el velo,
Que de la escena que pasó en mi patria
En la historia jamás se vio otro ejemplo.

Era de tarde… en la mitad de un claustro
Postradas de rodillas en el suelo,
Oraban unas monjas solitarias,
Ante la imagen del Autor Supremo.

Rodaban por sus cándidas mejillas
Gruesas lágrimas, frías como el hielo…
Y pálidas... convulsas... y temblando
Todas alzaban al Creador su ruego.

De repente, los golpes de un martillo
Sonaron en las puertas del convento...
Era que el vicio á destruir venía
De la virtud el sacrosanto templo!

Las sardónicas risas del impío,
El hierro que chocaba contra el hierro,
La algazara… el sarcasmo... la blasfemia
Semejaban Ios ecos del infierno.

Al fin los goznes de las viejas puertas
Al impulso del bárbaro cayeron,
Y las tablas al golpe del martillo
Rodaron en pedazos por el suelo.

Cual aves de rapiña que se lanzan
Sobre nido de alondras, indefenso,
Y que se gozan al coger la presa
En el piio que exhalan los polluelos.

Lánzase así la soldadesca impura
Sobre el sacro recinto del convento,
Y se gozó con el lamento triste
Que daban esas vírgenes del Cielo.

Cual manada de tímidas gacelas
Que lleva el cazador entre sus perros,
Desfilaron temblando, unas tras otras,
Las palomas del Santo Monasterio.

Ay! les robaron su quietud, su calma!
Las arrancaron de su virgen lecho!
Y no contentos con robar su dicha
Hasta su tumba les robaron luégo!

Tal es, Dolores, la terrible historia
Que hoy registramos en mi patrio suelo,
Y ella es apenas el primer preludio
De la tormenta que nos guarda el tiempo.

MEJÍA, Epifanio. Poesías de Epifanio Mejía. Tipografía Central: Medellín (Colombia), 1902.

LA MUERTE DEL NOVILLO - Epifanio Mejía



Vídeo en YouTube aquí.

LA MUERTE DEL NOVILLO

Ya prisionero y maniatado y triste
Sobre la tierra quejumbroso brama
El más hermoso de la fértil vega
Blanco novillo de tendidas astas.

Llega el verdugo de cuchillo armado;
El bruto ve con timidez el arma,
Rompe el acero palpitantes nervios,
Chorros de sangre la maleza esmaltan.

Retira el hombre el musculoso brazo;
El arma brilla purpurina y blanca;
Se queja el bruto, y forcejando tiembla,
El ojo enturbia. . . y la existencia exhala.

Remolineando por el aire vuelan
Los negros guales de cabeza calva
Fijan el ojo en el extenso llano
Y al matadero, desbandados, bajan.

Brama escarbando el arrogante toro
Que oye la queja en la vecina pampa,
Y densas nubes de revuelto polvo
Tira en la piel de sus lustrosas ancas.

Poblando el valle de bramidos tristes
Corre el ganado por las verdes faldas,
Huele la sangre. . . y el olor á muerte
Quejas y gritos de dolor le arranca.

Los brutos tienen corazón sensible:
Por eso lloran la común desgracia
En ese clamoroso de profundis
Que todos ellos á los vientos lanzan.

MEJÍA, Epifanio. Poesías de Epifanio Mejía. Tipografía Central: Medellín (Colombia), 1902.

EL LORITO DE MI SELVA - Epifanio Mejía

Vídeo en YouTube aquí.


EL LORITO DE MI SELVA

Bello Lorito que tu nido tienes
Allá en el hueco de mi vieja palma,
Antes que salga la rosada aurora
Rompe el espacio con tus verdes alas;
Ay! aunque dejes á tus dulces hijos,
Y aunque abandones tu querida patria,
Vuela Lorito á visitar la cuna
De mi Natalia.

Yo iré de tarde á tu silvestre nido
Y allí sentado entre las verdes ramas
A tus polluelos les daré alimento
Y blando musgo tenderé en su cama;
Mientras que tú, como la rauda flecha
Que en el desierto el cazador dispara,
Vuelas Lorito á visitar la cuna
De mi Natalia.

Si acaso llegas cuando esté dormida
Bate sobre ella tus brillantes alas,
Que la inocencia se despierta siempre
Con el susurro de las frescas auras.
Cuando mires, cuando ya sus ojos
Cual frescos lirios á la luz entreabra,
Díle Lorito que la adoro y quiero,
Con toda mi alma.

Dile que la amo como en noche oscura
Ama el marino la desierta playa,
Como ama el rico su tesoro oculto,
Como ama el pobre de su choza el agua;
Que de mi vida en el marchito tronco
Ella, cual yedra, vivirá enredada,
Y que por eso la idolatro y quiero
Con toda mi alma.

Díle que tengo en mi preciosa selva
Lindas palomas que de noche cantan,
Flores que nacen entre el blando musgo,
Nidos que cuelgan de las verdes ramas;
Que aquí se aviva entre las altas rocas
El fuego oculto de mi joven alma;
Que de mi selva los perfumes todos
Son de Natalia.

Mi Dios! Buen Dios! A la graciosa niña
Que hoy de la vida en el océano se halla,
Oh! no permitas que feroz tormenta
Rompa la nave donde va embarcada!
Oh! no permitas que esa flor del Cielo
Sin yo admirarla la deshoje, el aura;
Llévame pronto adonde está esa virgen
De mi esperanza.

Yo quiero verla y abrazarla quiero,
Quiero estampar en su boquita amada
Un dulce beso que penetre ardiendo
Hasta el santuario de su virgen alma.
Ella es la aurora de mis bellos días,
Ella es la tarde de mis horas gratas,
Ella es la antorcha que ilumina el cielo
De mi esperanza!


MEJÍA, Epifanio. Poesías de Epifanio Mejía. Tipografía Central: Medellín (Colombia), 1902.