lunes, 25 de marzo de 2013

LA PEDAGOGÍA COMO CONOCIMIENTO VERDADERO DE NUESTRAS RAÍCES LITERARIAS.


Desde hace un tiempo atrás, se ha criticado al nuevo profesor de literatura y español en la escuela, teniendo como base para la enseñanza de dicha asignatura, textos de autoayuda o en su defecto textos de poco interés, que no despiertan en el alumno ningún gusto para leer, es decir, no se hace ninguna reseña histórica ni de contexto, para acrecentar la motivación lectora en un joven.

Miremos en primera instancia, que los grandes autores colombianos han quedado desolados al recuerdo efímero de la historia sin valor, en consecuencia, se recuerdan sus nombres por diversas reseñas que se vienen dando desde nuestros abuelos o porque sencillamente, aparecen en un billete, cuando en realidad, todo ha sido mucho más profundo desde sus inicios.

La sociedad colombiana ha tenido un avance inmenso con respecto a las letras, debemos tener en cuenta que somos parte del nuevo continente, que según la historia fuimos descubiertos en 1492, y pese a ello, ya en Europa se presentaban diversas literaturas, mientras en ese momento, acá en Latinoamérica contábamos todavía con el salvajismo indígena, con taparrabos y no se sabía distinguir si las embarcaciones que observaban a lo lejos eran verdaderas.

Mientras en el antiguo continente grandes autores como: Shakespeare, Moliere, entre otros, representaban en teatro, la mente del hombre, sus tormentos, su misma existencia en un mundo vacuo, donde la evolución apremia, pero las restricciones limitan las manifestaciones humanas de poder contar o narrar o en su defecto dudar de todo lo que en su entorno oprime. En Colombia apenas la crónica deja vislumbrar pequeños matices literarios, sonetos no mas pasados de la historicidad, crónicas que exageran los hechos en el Nuevo Reino de Granada o simplemente aquellos colonos no pueden describir lo que sus ojos ven en una tierra todavía extraña para ellos.

Comienza así una nueva restitución de tierras, en aras de formar la civilización latinoamericana, sometiendo a los habitantes del Nuevo Reino de Granada a las ordenes enviadas desde España, para nuestra formación civil, como lo expone muy bien Adriana María Alzate Echeverri en “Cuerpos barbaros y vida urbana en el Nuevo Reino de Granada”[1].

Para nadie es un secreto que en Colombia si hubo diversos movimientos, la emancipación, la ilustración, el romanticismo; todos una copia no exagerada del europeo, sino mas bien una apropiación de términos que dejaban evidenciar un movimiento somero con respecto a lo que realmente sucedía en Europa, siendo una hibridación de nuestras propias raíces todavía primitivas y conceptos todavía poco entendibles de los movimientos europeos, sin embargo en el Romanticismo se presentan grandes momentos para la literatura en Colombia, tanto que “María”, aquella obra de la que nuestros padres saben la historia de Efraín y María sin haberla leído, aquel suceso de amor que transcurre en el norte del valle en la hacienda el paraíso, fue para la historia de la literatura la ultima obra romántica, es así querido y apreciado profesor de literatura, que todo este contexto debe recaer en usted para  la motivación lectora de los estudiantes, porque son obras que nos sólo representan un relato como tal, sino que históricamente están nutridas de conocimiento, de  raíces colombianas, exponiendo de dónde venimos y porque somos como somos, he ahí donde el profesor de literatura debe recaer fuertemente para motivar e incentivar el conocimiento de los nuevos aprendices.

El carnero ha suscitado muchos debates alrededor de si es historia o literatura, pero que importancia tiene la diferencia o la separación de ello, si es la representación de como Bogotá fue constituida, además tiene miles de histórielas que han sido tema de estudio no sólo para investigadores colombianos sino también para algunos internacionales, como el indio dorado, la historia de Inés de Hinojosa, entre otros, que dejan de manifiesto todo  el potencial que tiene aquel texto y del cual se puede hacer acercamiento literarios en el aula, desde las pequeñas histórielas como cuentos que pueden suscitar un debate en la clase.

En la ilustración se produjo poca literatura, poco arte, pero el periodismo juega un papel importante dentro del contexto, ya que se promovió un fuerte movimiento escritural desde los periódicos y se combate contra la ignorancia, es este un periodo productivo para la sabiduría porque se intenta desarrollar todo a través del conocimiento, siendo este quien impera el contexto socio-económico. Comenzando así un periodo emancipado con igualmente poca literatura, que trajo consigo grandes cambios políticos, con mediaciones a una nueva sociedad en crecimiento. 

Detengámonos ahora en el romanticismo, movimiento que aportó grandes escritos a la literatura colombiana y que desconocemos, porque la educación a buscado en la musicalidad de los poemas una forma de enseñar trabalenguas sin conocer el trasfondo apremiante de la poesía y la novela romántica, dejando todo el conocimiento real de los grandes autores, al mero recuerdo de una canción infantil o a lo que nuestros padres nos han contado.

Los autores del Romanticismo europeo fijaron parámetros tácitos dentro de la corriente: la sublimación de la naturaleza, un hecho que trasmiten profundamente en casi la totalidad de los escritos de la época, aunque también, se hace notorio el sujeto dentro del mundo, con respecto a su forma de ver el cosmos, es decir, su entorno varia según los matices que el medio va adquiriendo.

Todo lector detallado sabe que Rafael Pombo, no fue un poeta infantil solamente, fue uno de los más grandes representantes de la poesía romántica en Colombia, miremos no los poemas infantiles con los que nos enseñan a hablar, sino aquellos donde su expresión espiritual y humana, lo llevan a crear uno de los mejores poemas que se han realizado en Colombia hasta el día de hoy, con matices fuertemente Románticos. 

“La hora de tinieblas” de Rafael Pombo es un desarraigo contundente del mundo y todo lo que en él existe, dudando hasta de su propia existencia, cuestionando a Dios, al destino y al inalcanzable anhelo del mañana.

l

¡Oh, qué misterio espantoso

Es este de la existencia!

¡Revélame algo, conciencia!

¡Háblame, Dios poderoso!

Hay no sé qué pavoroso

En el ser de nuestro ser.

¿Por qué vine yo a nacer?

¿Quién a padecer me obligue?

¿Quién dió esa ley enemiga

De ser para padecer?

ll

Si en la nada estaba yo

¿Por qué salí de la nada

A execrar la hora menguada

En que mi vida empezó?

Y una vez que se cumplió

Ese prodigio funesto,

¿Por qué el mismo que lo ha impuesto

De él no me viene a librar?

¿Y he de tener que cargar un bien contra el cual protesto?

 

Este es el poeta infantil que escribió la pobre viejecita, simón el bobito, juan matachín, el que recordamos como una canción infantil de nuestros primeros años de vida, el mismo que con este poema fue excomulgado por la iglesia colombiana. Un poeta tan profundo que cada estrofa de este poema se podría leer por separado y en cada una, encontrar un insondable significado de la vida, adelantándose a corrientes que se darán en Colombia como: el nadaísmo.

 

Vlll

 

Hoja arrancada al azar

De un libro desconocido

Ni fin ni empiezo he traído

Ni yo lo sé adivinar;

Hoy tal vez me oyen quejar

Remolineando al imperio

Del viento; en un cementerio

Mañana a podrirme iré,

Y entonces me llamaré

Lo mismo que hoy: ¡un misterio!

 

Este fragmento, a pesar de ser mi favorito de aquel poema, tiene una fuerte propuesta romántica, una idea, que ira desarrollándose en el transcurso de la literatura, en especial aquellos autores que escudriñan el yo, y la espiritualidad.

 

Es un fragmento con grandes matices góticos, donde lo feo también puede ser bonito, (la estética de la antiestética) desgarradores versos compuestos en la nada y para la nada, ya que no existe ni siquiera un sujeto perteneciente al mundo y se pregunta, ¿dónde está el gobernador de su vida, sino es el mismo? sin embargo no sabe quién es. La representación de la nada en los subterfugios mentales de un hombre que comienza a liberarse de la carga eclesiástica, y donde sólo importa él, dentro de un cosmos inhabitable que los simbolistas y los impresionistas intentaran llevar a la más sublime expresión de la existencia.

 

XXXV.

 

Gente... y más gente... y más gente

Pasa delante de mí,

¡Oh! qué triste es ver así

La humanidad en torrente!

Ignoro cual es su fuente

Y en qué mar se perderá;

Mas de cierto juro ya

Que en el ser de cada uno

El aguijón importuno

De la desventura va.

 

Comenzar la empresa de escudriñar cada verso de este magnifico poema, es un acto seriamente extenso y precario para abracarlo en una corriente moderna, porque a su vez, a pesar de la fuerte carga romántica, se pueden hacer aproximaciones contundentes a otros movimientos que se fundaran tiempo después de la muerte de Pombo.

 

El poema concluye dejando todo su intangible sufrimiento y desazón, al más grande enigma del hombre, la muerte, esperando allí encontrar la respuesta o continuar con la duda, haciendo una búsqueda microscópica de él mismo, en un inicio cuestiona el ¿por qué? de su nacimiento y culmina dejando la respuesta a la muerte, provocando a la vida la interminable ilógica que tiene; no pedimos nacer y después de vivos tememos la muerte.

 

LXl

 

¡Sabios funestos, callaos!

El caos físico ha cesado,

Pero el que lo hizo ha dejado

Al espíritu en un caos.

¡Pobres hombres! revolcaos

Mintiendo felicidad;

Yo entre tanta oscuridad

Rebelde contra mi suerte,

Ansío deberle a la muerte,

O la nada o la verdad.

 

En la poesía de Pombo, el poeta infantil, existen muchos tópicos que cuestionan la existencia humana, un Romántico por excelencia que la historia se encargo de aplastar por la hastiosa razón de no valorar nuestros propias creaciones, y porque desde la escuela, la educación esta perdiendo enfoque, no sólo pasó con Pombo, sino también, con José Asunción Silva, el cual uno de sus mas representativos poemas es “los maderos de San juan”, siendo este una verdadera manifestación de la muerte, del destino, del futuro incierto que desconocemos; y en la escuela nos la enseñan como una canción infantil, la cual ni siquiera sabemos el significado.

 

Los maderos de San Juan.

 

Los maderos de San Juan,

piden queso, piden pan,

los de Roque

alfandoque,

los de Rique

alfeñique

¡Los de triqui,

triqui, tran!

 

Y en las rodillas duras y firmes de la Abuela,

con movimiento rítmico se balancea el niño

y ambos agitados y trémulos están;

la abuela le sonríe con maternal cariño

mas cruza por su espíritu como un temor extraño

por lo que en lo futuro, de angustia y desengaño

los días ignorados del nieto guardarán.

 

Los maderos de San Juan

piden queso, piden pan.

¡Triqui, triqui,

triqui, tran!

 

Esas arrugas hondas recuerdan una historia

de sufrimientos largos y silenciosa angustia

y sus cabellos, blancos, como la nieve, están.

De un gran dolor el sello marcó la frente mustia

y son sus ojos turbios espejos que empañaron

los años, y que ha tiempos, las formas reflejaron

de cosas y seres que nunca volverán.

 

Los de Roque, alfandoque

¡Triqui, triqui, triqui, tran!

 

Mañana cuando duerma la Anciana, yerta y muda,

lejos del mundo vivo, bajo la oscura tierra,

donde otros, en la sombra, desde hace tiempo están,

del nieto a la memoria, con grave son que encierra

todo el poema triste de la remota infancia

cruzando por las sombras del tiempo y la distancia,

¡de aquella voz querida las notas vibrarán!

 

Los de Rique, alfeñique

¡Triqui, triqui, triqui, tran!

 

Y en tanto en las rodillas cansadas de la Abuela

con movimiento rítmico se balancea el niño

y ambos conmovidos y trémulos están,

la Abuela se sonríe con maternal cariño

mas cruza por su espíritu como un temor extraño

por lo que en lo futuro, de angustia y desengaño

los días ignorados del nieto guardarán.

 

¡Aserrín!

¡Aserrán!

Los maderos de San Juan

piden queso, piden pan,

los de Roque

alfandoque

los de Rique

alfeñique

¡triqui, triqui, triqui, tran!

¡triqui, triqui, triqui, tran!

 

Es así nuevo profesor de literatura, que donde queda el Rafael Pombo de: noche de diciembre, de noche, preludio de primavera, siempre, decíamos ayer, su imagen,  Barcarola, etc., ¿en la memoria de los libros? que como en tiempos de la santa inquisición jamás conoceremos. Dónde están por parte de José Asunción Silva: crepúsculo, poeta di paso, una noche, midnight dreams, triste, paisaje tropical, y los esplendidos nocturnos, ¿sentenciados al olvido porque son mejor los de autoayuda en un mundo donde la sexualidad ya no es un acto del amor, sino una manifestación del crecimiento adolescente como la barba o el acné?.

 

Soy consiente que la educación en Colombia se volvió una difícil tarea, pero también soy positivo en el sentido de que si se puede lograr cambios a nivel institucional, con buenas propuestas académicas y en ningún momento he criticado seriamente que no se deben enseñar las canciones infantiles de los autores mencionados, sólo que también se deben mostrar los sufrimientos mortales de aquellos que con sus aportes, nos han dejado cantar de niños, teniendo en cuenta que esta literatura tampoco se puede mostrar a jóvenes apenas entrantes en la pubertad, simplemente que en el transcurso de todo nuestro proceso académico, conozcamos más de nuestras raíces y Jorge Isaacs no sea el hombre del billete de cincuenta mil.

 

El cuestionamiento esta dirigido a que tipo de profesor estamos educando, aquel que en su formación cursó las asignaturas con las malas lecturas de Walter riso, las historias adolescentes de Carlos Cuauhtémoc, ¿dónde están quedando los literatos contemporáneos? con lo más profundo del corazón y como un Romántico quiero dejar dicho que sólo en el incesante tiempo venidero, León de Greiff no sea un poeta desconocido con nombre extranjero, que William Ospina no sea un ensayista perdido en sus aportes antropológicos colombianos, que los poetas Nadaistas como movimiento literario, no sea sólo un recurso para excusar la pereza, y la incertidumbre de hacer nada y ver la vida con pesimismo.

 

Deseo concluir dejando en claro que no pretendo plantear cambiaos al sistema, sino que en pro de una mejor educación debemos conocer más sobre nuestras raíces, porque sabemos más de las desagradables guerras mundiales que los sucesos de como se crearon nuestras propias ciudades, es así, que todo nuestros avances cognoscitivos se han ido perdiendo en la memoria de las bibliotecas, dejando nuestros recursos literarios al efímero paso del polvo.




[1] Adriana María álzate Echeverri. Historia de la vida privada en Colombia. Artículo “Cuerpos barbaros y vida Urbana en el Nuevo Reino de Granada.” 2011.

viernes, 8 de febrero de 2013

LA CULTURA ESCRIBE.

Apropósito de la película: " The Pillow book" o "Escrito en el cuerpo".

 
 
 
 

¡Qué inimitable afán de comunicación!  El aspecto más febril de la vida, conserva un vaivén de concepciones sicosociales, que representan tanto una cultura propia, como una cultura general de una sociedad.

Nos encontramos inmersos en un mundo, donde la realidad no fue creada y evolucionada por los objetos, sino por la lengua y un lenguaje como tal, no arbitrario por su multiplicidad facetica, a la que se exponen nuestras más inconscientes y consientes ideas, utopías o aberraciones personales. 

La polisemia de nuestras acciones no son más que el acogimiento socio-cultural, al que el lenguaje transmitido por una región, etnia, o grupo, se desarrolla en la formación de un individuo. De allí nacen muchas diferencias en nuestros pensamientos: forma de hablar, de vestir, de ser y hasta de sentir; como si sentir y ser, fuera una formación totalmente consciente, quizá no lo sea, pero se funda en la psique algo profundo que si es trasmitido por el medio social.

El personaje principal de la película The pillow book, está en un constante intercambio humano, buscando revivir la cálida comunicación que un antepasado despertó en ella, la pasión de escribir totalmente su cuerpo era su arte, su alimento para el alma, su satisfacción y excitación libidinosa, complaciendo así a los autores de su cuerpo.  The pillow book es una representación de la búsqueda de tranquilidad y amor, que muchos buscamos en el arte como: la literatura, la música, el teatro, y demás aspectos que alimentan el alma.

Por lo tanto todo el entorno afecta inconscientemente nuestra psique, en palabras de Jung: “Poco importa al primitivo una explicación objetiva de las cosas que percibe; tiene en cambio, una imperiosa necesidad, o mejor dicho, su psique inconscientemente tiene un impulso invencible que lo lleva a asimilar el acontecer psíquico todas las experiencias sensoriales externas”.

Es así que no se podría juzgar la moral y la ética, en un artista que busca su obra perfecta, indagando placeres carnales más emocionales que su propio espíritu, escudriñando una cultura, una voz interna, una pasión, una escritura de caracteres perfecta, que exponga su pasado y su presente.

Somos los seres racionales de siempre, culturales de siempre, apasionados de siempre, con diversos ímpetus, que forjan el ser tajante, que deshace sus pasos a diario, pero que comunican su espíritu.
 
 
 


lunes, 14 de enero de 2013

EL MIEDO A LA SOLEDAD.


Tenemos la concepción de ver la soledad como un aspecto negativo, tanto que en nuestros momentos de angustia deseamos estar solos. Lo paradójico de la vida es que los instantes más emotivos los obtenemos en compañía, sin embargo los períodos más sobresalientes en inspiración, en trabajo, los poseemos en la soledad.
Es así que encontrarle un acto negativo a la existencia es un error, porque mirando retrospectivamente nuestra formación, grandes consejos y enseñanzas son adquiridos de los intentos fallidos.

La soledad es un refugio existencial de negación a la realidad, al mundo; le tememos tanto como a la muerte, y brindamos amor esperando inconscientemente una aceptación, una posición placentera para con otro.

Constantemente buscamos aceptación, y si entendemos la soledad como la negación de mi entorno, debo suplir la necesidad, conmigo mismo, es por ello que en esos instantes de soledad recaemos en hábitos insulsos que luego serán vicios. La manifestación adolescente con los cannabinoides son una revolución interna de la existencia, un estado incomprensible, que si no les da un punto de referencia en el mundo, los deja evadir la realidad, o seguimos las modas (marcas, peinados, palabras, etc.) para hacer una vida más soportable, llevándonos maquinalmente a una patología de la normalidad.

La soledad es un acto evidentemente humano, y el hombre es un ser gregario. Aparecen a nuestro alrededor, el poder, la gloria, el éxito, como argumentos contestatarios al fracaso, porque bien se tiene entendido que en el fango no hay misericordia, y a lo largo todo el trajín sobre el fracaso, todo lo que realizamos es en busca de un posicionamiento en el cosmos, porque involuntariamente tenemos miedo a no ser aceptados, miedo a la soledad.


lunes, 1 de octubre de 2012

LA ENSEÑANZA DE LA LITERATURA EN EL AULA.


“Quien lee deja de vivir. Haced ahora por hacerlo.

Dejad de vivir, y leed ¿Qué es la vida?”.

Fernando Pessoa.

 

Para nadie es un secreto que nuestro país, un lugar inédito de tercer mundo, necesita educación. Yo he sido un defensor de que las humanidades en el aula deben estar siempre presentes.  Si nos detenemos a mirar objetivamente, en la gran mayoría de la delincuencia es notorio el conocimiento matemático y hasta podemos evidenciar que saben hablar y escribir correctamente, es en este orden de ideas, que no sólo basta con los conocimientos estructurales de las ciencias exactas, ni llenar todos los rincones del cerebro con información que poco podrían usar en un futuro, sino que la educación puede formar también espíritus alegres y conmovidos para una buena sociedad.

“Puede haber alguien que a estas alturas insista en que la cuestión sigue sin ser tan grave. Entonces viene el gran remate: se le dice al estudiante que el español (es decir, la lectura) es menos importante que las matemáticas o que la química, etc. Como si existiera un campo del conocimiento más importante que otro. Inclusive se llega hasta el extremo de despreciar la lectura de obras literarias, sacrificándolas por lo que algunos llaman la “verdadera” lectura: la de temas de ciencia, historia o matemáticas”

“Las siete muertes del lector”. Ángel Galeano.

Mencionar ahora el desempeño de la literatura en el aula de clase, es evidenciar secularmente un compromiso con el arte, las humanidades, los deseos, la imaginación y los pensamientos de sus participes.

En primera instancia se debe decir que la enseñanza de la literatura es evidentemente dificultosa porque ya no hay amores por la lectura, entendiendo así que el gran compromiso literario quedó relegado a la televisión. La literatura debe encargarse de sacar a flote los sentimientos internos de cada individuo, cuestionarlos por su vida y el entorno, algo así como el sicólogo personal de la mesita de noche.

El proyecto grande del maestro en el aula es crear la necesidad de la lectura y el goce literario, ¿Qué recomendar? ¿Qué leer? El enfoque debería ser personal para cada estudiante, pero si esta libertad se presenta, lo primero que se dirá de parte de aquellos jóvenes educandos  son obras como: el principito, el viejo y el mar, Juan Salvador gaviota, que por otro lado no son malas, sólo que ellos las auto-recomiendan porque son el libro que vienen leyendo desde la escuela, es decir, ya saben completamente el argumento o sino son de los referentes que más se encuentran información en la web.

Ahora mencioné la televisión. El argumento que se maneja allí, no es más que el ámbito urbano, los diálogos son simples y poco profundos, pero si vemos detalladamente, es a lo que ellos prestan atención, entonces por qué no intentarlo con novelas policiacas, novelas donde la muerte este presente, en otras palabras yo creería que un buen consejo para los jóvenes lectores es la novela negra. Debo detenerme y enfatizar que este recurso debe aplicar para educandos con edades entrantes en la adolescencia. Con los más pequeños se puede realizar trabajos estratégicos con cuentos de los hermanos Grimm, Hans Christian Andersen, entre otros que tienen gran acogida y que dejan mensajes resaltables para la vida de los aprendices.

Se habla de humanidades, literatura y arte, pero ¿Qué es esto? serán complementos o simplemente se mencionaran juntos porque coinciden en algo, la verdad yo considero la literatura como una de las más grandes expresiones artísticas, y lo bello del arte es que se compenetra con la humanidad, ocupando un rincón amplio  en el desarrollo de la misma, las humanidades por lo tanto en un sentido amplio pretende desarrollar emocional e íntegramente a un individuo, es por ello que resalto la enseñanza de la literatura en el aula, para fomentar los deseos y como decía el gran poeta Gonzalo Arango  en su manifiesto nadaista “hay que consumar la muerte del humanismo, en esa región del espíritu donde el hombre está muerto… en sus ilusiones”.

El escritor Ángel Galeano en el texto las siete muertes del lector dice de manera concreta: “No importa la condición social, sexo, raza o edad, el lector es hoy un héroe moderno que nada contra la corriente. Es una especie de lisiado que batalla para calmar otras hambres: las del espíritu” encontramos en diferentes autores una misma idea y es la de exacerbar internamente al lector, es decir, ubicarlo dentro del mundo fantástico de la literatura y tocar sus más profundos pensamientos, emociones e ilusiones. Además, leer es un acto peligroso, es dejar entrar a un desconocido en nuestro corazón.

En la obra el barón rampante de Italo Calvino, uno de los más desaforados delincuentes de la provincia cambia; (a raíz de unas lecturas que Cosimo el protagonista de la novela le recomienda) aquel sujeto ya no desea ni siquiera robar, las peleas le incomodan, todo su mundo interno se revuelve y las lecturas lo sensibilizan y lo vuelven un hombre pacífico sin importar que por ello muera, todo su tiempo deseaba emplearlo en la lectura.

Con un buen acercamiento literario vamos a formar personas que no sólo piensen en una vida aparente, sin cuidado, donde lo único que puede tener valor es el dinero y el poder, y más en estos tiempos de crisis moderna, donde nuestros cuerpos están completando un engranaje jocoso al que intentamos aludir dándonos algunos lujos a veces incipientes.

Para terminar, deseo agregar que no me interesa en lo más mínimo, menospreciar las demás materias de un currículo escolar y que para formar personas sólo se debe enseñar literatura y arte para fortalecer el humanismo, ¡No! yo quiero expresar que la importancia de la literatura (el arte) radica en recrear sentimientos y emociones. Ser más humanos.




lunes, 30 de abril de 2012

IDENTIDAD.


No existe nada más religioso que un humano en desgracia.



Las ideologías nacen con el propósito de cegar las ilusiones propias del hombre, cuyo objetivo último se convirtió en fe, podemos oír: tenemos fe de salir adelante, tenemos fe de encontrar un trabajo, de comprar propiedades, y la acción está sólo y simplemente en acabar con la idea, lastimosamente, la acción nunca va hacer ejecutada, porque la fe ha de volverse tan grande que creemos se ejecutará sola. 

El hombre ha sido preso de las diferentes y variadas ideologías de estado, una muy marcada, es como el hombre con su fuerza de trabajo pudo generar dinero, pero ¿Será que al capitalismo ha de interesarle esto? nunca. El hombre interiorizó el demandar dinero como fuente de riqueza, ¡Que riqueza! Si el dinero ganado sólo se hace con un objetivo y fin último, que el empleado crea tener la idea de estar siendo feliz o salir adelante, cuando el capitalismo lo único que hace con esto es cegar sus ideas y garantizar que el sujeto venga por mas recompensa mañana.

El tema de la fe, y ¿quiero acercarme a la respuesta de qué es fe? ¿Será posible? La primera dictadura de la iglesia, la fe divina. Buscando el significado de manera explícita se puede observar como ha sido un término implantado por la religión y la mitología bíblica, para llegar a un ser supremo nunca antes visto, es decir, creer en lo que no se ve.

El hombre lleva consigo el cargo de conciencia, cuando cree no haber correspondido el amor divino, considerando la manera más fácil, yendo al templo de salvación, adorando imágenes implantadas socialmente para que nuestras ideas asuman contemplación y nuestra conciencia salvación.

Será posible encontrar espiritualidad, si tenemos el concepto de ser humano libre, cuando la vida mundana asecha mi diario vivir, cuando somos seres más emocionales, que racionales, la emoción corroe cada instante, cada momento, cada aventura y hasta cada palabra, somos seres libres, que podemos morir mañana.

Hombres libres ¿y la fe?

Creo que encontramos la fe; creo hallarla en el sustento del pan de cada día y reprimirla en la búsqueda de la felicidad, es ahí donde siempre nace nuestra fe; la fe divina sólo la buscamos cuando tenemos un problema o sentimos miedo, nos refugiamos en oraciones y plegarias.

Nuestro medio nos vuelve seres para el consumo, consumimos siempre y a cada momento, satisfacemos nuestro vivir con lujos ¿Será que sobrevivimos? Sólo deseamos y compramos; no es una crítica al consumo simplemente es la realidad de lo que nuestra sobrevivencia se ha convertido, un verdadero manifiesto de poder, al llenar nuestras vidas de ostentaciones que muchas veces no necesitamos; en ciertos momentos como seres sociales debemos compartir con los demás y darnos gusto con algunos lujos que queremos y por los cuales quizá hemos trabajado, pero en la actualidad sólo lo hacemos queriendo disfrutar de la vida babilónica.

Inverosímil es pensar y mencionar la educación en un país del tercer mundo, o una educación que tiene pocas horas de ética en su currículo y rebosan las ciencias básicas, cuando en un país como éste nunca habrá investigación si no se soluciona primero las necesidades básicas del hombre (la vivienda, la salud, la alimentación, entre otros requisitos  de primer orden).

Las personas estamos más que educadas; condicionadas a ser lo que el resto de la sociedad quiere que seamos.

lunes, 23 de abril de 2012

LA EDUCACIÓN DEL ALMA Y DEL CORAZÓN.

“La representación ideológica de la ideología esta forzada a reconocer  por si misma  que todo “sujeto” dotado de una “conciencia”, y que crea en las ideas que su “conciencia” le inspira y acepta libremente, debe “obrar según sus ideas”, debe por lo tanto inscribir en los actos de su práctica material sus propias ideas de sujeto libre. Si no lo hace, eso no está bien”.

 Louis Althusser.



En Colombia la educación y la salud, ya no son artículos de primer orden que deben suplir las necesidades del pueblo, sino que son las primeras necesidades que deben comprar, y nos pasamos muchos años de la vida invirtiendo en salud y de vez en vez nos enfermamos y de vez en vez también nos atienden bien. Con respecto a la educación, conocemos las dificultades económicas para sobrevivir y para llegar a las aulas. Los maestros, que aunque más humanos que otros seres y aunque gasten sus energías en formar otros individuos, ¿cómo van exigir un rendimiento académico si no han comido en el día sus estudiantes? ¿Cómo exigirles unas zapatillas bien relucientes si sólo alcanza para los zapaticos de tela más económicos? No respondamos estas preguntas ¿para qué? si mañana las olvidamos porque además de todo, somos un país y un pueblo sin memoria, que bajamos la cabeza y esperamos otra palmada en la espalda que nos empuje más para allá; para el abismo.

¿Yo quisiera saber cuántas puticas del centro de la ciudad han cruzado la portería de un colegio, cuantas saben poner un condón, cuantas saben tener sexo? porque son tan jóvenes que parecen no haber visto nunca antes un pene, pero no juzguemos  estas niñas, ni esta profesión, que además de antigua en este caso debe ser un trabajo por la falta de garantías de un sistema paupérrimo y como dice William Ospina:

“ahora todo quisiera ser espectáculo, la arquitectura quiere ser espectáculo, la caridad quiere ser espectáculo, la intimidad quiere ser espectáculo y una parte inquietante de ese espectáculo es la caravana de las desgracias planetarias”. Preguntas para una nueva educación.

Con respecto a dicho texto de William Ospina, cuando habla de la sociedad de la información, de que ya nos estamos volviendo noveleros y perdemos el tiempo en cosas banales, que aunque tenemos toda la información a la mano, cada vez sabemos menos, es algo así como que estamos informados de todo, pero enterados de nada o de poco. Ortega y Gasset hace mención a que el hecho de que una persona ayude a encontrar a otra una dirección, es un gran gesto de humanidad y de solidaridad, pero también nos hace cuestionar sobre nuestro tiempo, ¿es que acaso no tenemos nada que hacer? ¿Nada que producir? Que podemos acompañar a un desconocido hasta el lugar donde debe llegar.

En la actualidad, los medios de información, que en un inicio fueron credos para tener comunicación e investigación, ahora son un tumulto andante del entretenimiento vacio y del ocio; digo andante, porque las compañías de celulares ya no venden ni siquiera los minutos, ni los equipos, sino que venden planes completos de wifi, facebook, msn, y demás medios comunicativos, que sólo han desorientado mas a nuestros jóvenes, que como bien lo menciona William Ospina vamos al colegio para conseguir amigos y para charlar y no en busca del conocimiento que es lo que deberíamos hacer.

Dichos medios virtuales nos están deshumanizando, el contacto humano ya es pobre, es mejor largas horas en un computador comunicándonos con el vecino, con el cual se puede hablar de ventana a ventana, cada vez son más los divertimentos que allí encontramos, que nos desvirtúan de la realidad, que nos alejan cada vez más a estar pendientes de banalidades que no cuestionan el medio donde habitamos, sino que antes nos sume en uno propio donde ya ni siquiera, los amigos son de carne y hueso, hasta el punto de tener amores virtuales, a los medios burocráticos no les interesa esto, antes en mayor proporción les concierne que cada individuo este mas sumido en una ensoñación que en un mundo real, para hacer de el otro objeto mas. Recuerdo que a los romanos les construían estadios completos y grandísimos, no sólo con el fin de fortalecer su cultura, sino también para mantenerlos alegres y despreocupados de la realidad. Ahora nosotros tenemos 30 minutos de farándula y cuando el país está en una mala situación financiera y lo deben encubrir,  nos tocan los sentimientos mostrándonos la muerte de un bebe, o un padre asesino, o un pueblo inundado y nosotros lloramos inocentes de todo lo que está detrás, que no nos deben mostrar aunque igual ya estemos anestesiados.

Y cuando alguna vez nos preguntamos por estas situaciones, recaemos en la educación y ahora nos preguntamos ¿a quién estamos educando, y como cambiar las cosas?

Si hacemos trabajaos sociales desde las escuelas, posiblemente las instituciones no lo permitan, con el pretexto de que no pueden cambiar el currículo escolar; si lo hacemos de manera independiente, pocos llegaran a interesarse, pues es más divertida la esquina con la mujeres y las drogas; si lo hacemos desde un plantel universitario, posiblemente para otros entes somos guerrilleros y no merecemos estar allí, y recorremos ideas e ideas, y la educación primaria, que es desde donde se debe incentivar el trabajo en equipo y el sentido crítico, está ligado simplemente al sistema del que ya tanto nos quejamos.

Es tan doloroso y triste, que se esté acabando el bachillerato para salir a barrer las calles, para estar todo el día impulsando un producto en un supermercado, o en otras ocasiones, las clases de educación sexual son de tan bajo nivel, que las batas de los grados son un poco más prolongadas  en la parte de adelante, estando desde allí condicionados a criar un niño cuyos padres no saben todavía si se aman, y como apenas están acabando los estudios de formación, trabajarán en lo que resulte, más mano de obra barata, para un país que ya está cansado de ver pobres.

Nietzsche uno de los más grandes ilustrados, rompe amistad con el músico y poeta Wagner, no porque le fallará como amigo, y todavía la locura no lo apartaba de él, pues Nietzsche consideraba que la vida sin música seria un error, lo hizo porque su amigo al cual admiraba como músico, se aleja porque Wagner comienza a vender su talento y las expresiones del alma con las que componía; la música ya era un encargo y no un sentimiento, no había más razón que el mal bicho del dinero, que hasta ahora nos está afectando. Las pruebas para ingresar a la educación superior son cada vez más cortas, los estudiantes de medicina y de las ingenierías, creen encontrar un camino fructíferamente financiero, cuando en realidad van a salir sin aprender nada, porque el empeño no pasa mas allá de una meta económica, yo considero que la educación debe tocar el corazón de los individuos y buscar lo bello de la vida y de su propia existencia.

Los compromisos de la sociedad se han resumido a tres cosas elementales, la comida, la vivienda y el trabajo, dejando de lado los sueños, la sociedad misma y lo más importante la esperanza de salir de un común entorno, por estar rodeado de un vacio sin esperanza como lo es sobrevivir.

Diariamente nos levantamos con la esperanza de recoger el pan, de alimentar nuestro espíritu a basa del papel compra conciencia, dominante, como la mente que tras él se esconde, el capitalismo productor.

En filosofía encontramos un término realmente hermosos para expresar lo que somos; para lo que el medio capitalista nos ha formado, este se denomina “cosificación”. ¿Desde cuando el hombre funciona como parte de una maquina, desde cuando el hombre es un engranaje más, desde cuando el hombre perdió sentido de la vida y lo reprimió en la costumbre?

Desde que no evaluamos la educación, aunque no hay razón para escudarnos en ello, desde que nuestro empeño esta en el dinero, desde que nos mencionan estudie algo que le de dinero, desde que nos empezamos a ver como robots, que aprenden costumbres y no las pueden rechazar ni emitir, sino que vamos detrás como los rebaños por la misma hilera. 

Para concluir no deseo juzgar un mal sistema aunque exista, no deseo mirar atrás para criticar empíricamente, no deseo estar muy cuerdo en un mundo donde hace falta estar loco para sentirlo, sólo quiero que mañana la vida me dé la oportunidad, de decirle a seres más jóvenes que sueñen con el alma y con el corazón, que estos no son parte del sistema donde estamos sumidos, ellos son su conciencia y su perpetua formación como un individuo libre, que esté siempre dispuesto a convivir en sociedad con los demás y con hacer el bien; siempre en cuando el mal, no sea necesario.